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Autoestima
Autoestima  
17.08.2018
Generosa Lombardero
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p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 12.0px 0.0px; font: 16.0px Times; color: #575756} span.s1 {font-kerning: none} Unas preguntitas al final del texto para la autoindagación. Algo ligero pero que lleve a la reflexión y a un posible giro en la manera de conducir la vida.  Las emociones nos mueven a la acción, de hecho la palabra deriva del latín “emotio”, que significa movimiento o impulso.  Las hay agradables y otras poco gratas pero aunque las etiquetamos como “buenas” o “malas”, todas tiene una función importante: la supervivencia.  El miedo a un amimal que se abalanza de manera imprevista sobre nosotros hace que reaccionemos con rapidez dando un salto para salvar la vida. El enfado cuando alguien se cuela delante de nosotros en una cola puede hacer que reclamemos nuestra posición y no nos dejemos avasallar, defendiendo nuestro espacio físico, psicológico  y nuestro autorespeto en el mundo. La tristeza ante la pérdida de un ser querido permite que otros nos abracen y consuelen, lo que nos recuerda que no estamos solos en el mundo. La alegría nos permite reír con los demás y fortalecer vínculos con nuestro grupo, familia y amigos.  Podemos reconocer que los estados de ánimo internos se reflejan en ciertas señales corporales y cómo, retomando su sentido etimológico, “nos mueven”. Somos seres emocionales, no hay ninguna duda y de cómo nos relacionemos con ellas, depende “hacia dónde” nos movamos: podemos ir hacia la serenidad y el bienestar, o caminar hacia el abismo del miedo y el vacío absurdos.  Por eso es tan importante el modo que las gestionamos. Saber gestionar adecuadamente las emociones es beneficioso para todos los ámbitos de la vida.  ¿Cómo es tu relación con las emociones?  ¿Las gestionas o te dominan? ¿Son pesadas o ligeras? ¿Te elevan o te aplastan?
08.07.2018
Generosa Lombardero
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Esta frase muestra la asombrosa curiosidad con la que algunas personas aprecian cada día porque entre los regalos de existir está el conocer a seres maravillosos que aportan y nutren el alma. Personas que ante la pregunta de ¿Cómo estás? responden: "Excelente" porque su actitud es de aprendizaje en cualquier escenario y frente a cualquier cosa que sucede. Puede ser algo tremendo pero absorben del entorno, aprenden de cada vivencia, cada circunstancia y no pocas suceden en su país, Venezuela. Les abrazo con las palabras de este texto.  Es cierto, la vida es fascinante si la miras con ojos curiosos. La cotidianidad es de todo menos aburrida, se puede tener charlas fantásticas con grandes filósofos en la frutería o en la tintorería. Una pregunta puede encontrase con la posible respuesta, aunque en multitud de ocasiones son amenos monólogos paralelos llenos de consejos personales, comparaciones con lo propio, juicios de valor y demás creaciones del pensamiento. Los minutos pasan entretenidos mientras se espera para comprar unos mangos o a la consulta del pediatra. Se habla de todo y de todos. Cuando no se habla se escucha porque así se aprende. Ya decía un poeta: “Aprendo yendo donde tengo que ir".Puede que en estas brevedades se de que alguien abra su corazón, simplemente se queje o acompañe con unas risas espanta-penas la situación del mundo, de la educación o de la enseñanza.Vivimos en un momento de profundos cambios, desbordados por un exceso de información que no sabemos manejar. Los que tenemos hijos seguimos educándolos de la misma manera que hicieron con nosotros. En la escuela adquieren de forma mecánica una serie de conocimientos de los que después son examinados dependiendo de baremos estándar, creyendo que eso es útil para un porvenir sinónimo de felicidad. Sufrimos y les hacemos sufrir cuando vemos que no llegan a los niveles adecuados o cuando se rebelan contra ese orden impuesto. Nos desconcierta cuando nos cuestionan para qué va a servir toda esa información obsoleta, nos hemos creado unas expectativas que no vemos cumplidas porque provienen de nuestras propias carencias personales. ¿No nos estaremos estancando en el pasado?Los padres se quejan de los docentes; los docentes de las familias; los educandos sienten falta de interés, ausencia de motivación. No ven nada qué merezca la pena y les aplasta el desánimo. Algunos recuerdan otros tiempos cuando los estudiantes tenían más ganas de aprender, preocupados por saber cosas nuevas… La culpa anda suelta y es lanzada sin tener ningún amo con el que detenerse.¿Y si miramos más allá? ¿Y si consideramos esta época con sus diferentes circunstancias?¿Y si vemos lo que ha dejado de ser válido para encarar la vida?¿Y si somos más comprensivos con los otros, con nuevos modelos y nuevas formas, sin entablar una lucha por el cambio sino acompasando lo que hay hacia lo que se avecina? ¿Y si diferenciamos entre educación y enseñanza?Es importante una reeducación, tanto de padres, madres, educadores...sociedad formada por individuos, para que mirando a los ojos de los más jóvenes podamos ver con facilidad su esencia única y personal, con cualidades que podemos ayudarles a potenciar. Si prestamos un apoyo basado en la experiencia pero no directivo, estaremos reforzando su autoestima e incitando a experimentar sin temor a decepcionarse o decepcionar. Probar esto o aquello que les guste, por muy peregrino que pueda parecer. Hay que generar Ilusión por la vida como una gran aventura que conlleva grandes sorpresas, unas alegres y otras con las que se comprueba la capacidad para seguir adelante. Abrir puertas hacia el corazón y desde él atravesar los obstáculos. Ese es el motor para crecer, crear, creer y avanzar…hacia donde tenemos que ir, para aprender. Agradecida porque las puertas se abre a medida que avanzo.
20.06.2018
Generosa Lombardero
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Quienes dormimos con niños, sabemos que “duermen por todas partes”. Duermen extendidos, acurrucados, con los brazos desplegados, encogidos, en jarras, sobre la barriga o aplastados por ella. Unas veces se desplazan durante el sueño o duermen como piedra de un profundo río en su intenso sueño (generalmente así están cuando los trasladas del sofá a la cama). Las piernas pueden dirigirse en cualquier dirección de la veleta, tal vez en el sentido de tu estómago, sobre tu cara o encima de tu espalda. Casual y asombrosamente la cabeza reposa en la almohada o no. Duermen sueltos, en cualquier ángulo, dueños de toda la cama aunque sea compartida. Respiran sin esfuerzo mientras reclaman sitio y expansión. Se adaptan, acomodándose al espacio disponible pero sin limitarse. Moverse es su manera natural de descanso y raramente se caen de la cama. Esta tendencia natural se va desaprendiendo y limitando. Es algo muy revelador porque a medida que crecemos, acartonándonos en movimiento también nos volvemos rígidos en pensamientos y creencias. Nos vamos domesticando como las pulgas. Amaestrar pulgas es algo muy fácil, siempre que se tengan las pulgas ¡claro!. Así se expone el método: primero se meten los insectos en una botella y allí dentro saltan y saltan para intentar escapar. Al cabo de un tiempo más o menos largo y muchos intentos de fuga, las pulgas dejan de dar brincos. Entonces se puede destapar la botella en la que se encuentran porque ya no pretenderán huir. Algo similar se hace con los elefantes en India. Cuando es pequeño se le pasa una cuerda por una pata y se le ata a un árbol. El cerebro registra ese hecho uniéndolo a que no puede ir a donde quiere. Así cuando crezca si alguien le sujeta una pata con cuerda, aunque esta esté unida a un taburete, el animal se mantendrá impotente como atado a un gran árbol. ¿Por qué ocurre esto? La razón está en la creencia de que no pueden hacerlo y si no se construye otra contraria, no lo vuelven a intentar.  “No se puede”; “ No es posible”; “ Te va a salir mal”; “ No se hace así”; “Te vas a caer”; “Lo ves, te caíste” “No lo hagas”; “Pero…¿quien te crees que eres?”; “No lo vas a lograr”; “No lo haces bien” ; “No sirves para esto”; “Nadie lo hace así”,,, Es posible que hayas sentido que una parte importante de ti está infrautilizada y tal vez en tu vida existe algún área que crees limitada, donde sueles tropezar repetidas veces en la misma piedra y te has resignado bajo el pensamiento de que los resultados serán siempre negativos. Entonces se puede afirmar que una parte de ti, está domesticada por tu personal forma de ver las circunstancias y has olvidado que tu habilidad de movimiento o para el salto es formidable, más de lo que imaginas. “Adelante”; “Comienza”; “Eres hábil”; “Inténtalo”; “Puede ser posible”; “ Nada pasa si te caes. Repítelo” “Confía en ti” “Un reto es aprendizaje! “Hazlo creíble”… Ahora te invito a mirar esos aspectos que han limitado tu personalidad. Esos en los que, como la pulga, te has rendido y tu cerebro cree que no puede. Tal vez reconociendo cuáles son, puedas quitar el tapón de tus propias limitaciones y saltar fuera. ¡Atrévete! Publicado en El Revistín. Avilés.
09.06.2018
Generosa Lombardero
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“Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a darme consejos, no has hecho lo que te he pedido. Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a decirme por qué no tendría que sentirme así, no respetas mis sentimientos. Cuando te pido que me escuches y tú sientes el deber de hacer algo para resolver mi problema, no respondes a mis necesidades. ¡Escúchame! Todo lo que te pido es que me escuches, no que hables ni que hagas, sólo que me escuches. Aconsejar es fácil, pero yo no soy un incapaz.Quizás esté desanimado o en dificultad, pero no soy un inútil. Cuando tú haces por mi lo que yo mismo puedo hacer y no necesito, no haces más que contribuir a mi necesidad; pero cuando aceptas, simplemente, que lo que siento me pertenece aunque sea irracional, entonces no tengo que intentar hacértelo entender, sino empezar a descubrir qué hay dentro de mí”. Arnaldo Pangrazzi. Si quieres un tiempo de Escucha Consciente,sólo tienes que llamarme para concertar cita por Skype.
03.06.2018
Generosa Lombardero
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p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 8.0px 35.7px; text-align: justify; font: 14.0px 'Helvetica Neue'} p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 8.0px 35.7px; text-align: justify; font: 14.0px 'Helvetica Neue'; min-height: 16.0px} span.s1 {font-kerning: none} Todo a lo que prestamos atención crece y se magnifica. Aquello a lo que miramos, nos regala información. Hay universos escondidos tras el velo lo desconocido  y también de lo común. ¿Conoces a la oropéndola dorada  que aparece cuando el calor de la primavera  pare a los insectos? ¿Te das cuenta que la belleza del jilguero  le hace pasar su vida prisionero? ¿Sabes que los gritos del mochuelo  se convierten en un sonido lastimero  parecido al maullido de un gato? ¿Has oído hablar del diamante cebra  que se usa como mascota? El colibrí de capucha azul es símbolo  de los dioses de la lluvia, del sol  y la buena suerte. Las ánades que viven cerca de los ríos  pescan al amanecer y al anochecer,  cuando su sombra desaparece. El color del flamenco le viene de los alimentos que come. El canto del martín pescador suena como dos piedras que se golpean  y no parece saber hablar de otra manera. El gorrión común no emigra,  se queda en su barrio  y come en el restaurante más cercano,  sin embargo ya nadie le presta atención. Hay cantos que suenan tristes  y patas que se mueven tan rápido  que se vuelven invisibles.  ¿Puede ser que tenga miedo? ¿No te parece que tiene gracia?  En la cercanía, el conjunto cobra sentido. Todo tiene su ser. Todo tiene su son.
03.06.2018
Generosa Lombardero
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La cercanía de la muerte invita a vivir con el corazón abierto. Estar cerca del proceso permite aprender de la sabiduría que brota de la gran experiencia, cultivar la conexión de igual a igual y la mirada compasiva. Se explora la reactividad ante el momento observando los miedos propios y aquellos que nos son ajenos.“...Creo que en el fondo mi miedo a la muerte es terror a la soledad. Me descubro así durante toda la vida, por eso, he sido tan complaciente. Evitaba decir “no”. Creía que así no tenían ninguna razón para abandonarme”.Frases dichas ante la magnitud que supone la proximidad de la transcendencia y que lleva a la persona a niveles cada vez más profundos de transformación. Las respuestas de defensa ante el tránsito van de la negación a la aceptación pasando por la rabia, la depresión y la negociación. Esto son pasos de profunda comprensión y evolución de la consciencia. Varios son los Varios son los temores asociados con la muerte. Cuando nos acercamos a ellos, los exploramos y les quitamos el velo de la incomodidad, van difuminándose. * Miedo a sufrirNo sólo el dolor per se sino el sufrimiento ante fuerzas invisibles que invaliden a la persona y la amenaza a sentir humillación. Hay frases que lo manifiestan perfectamente: “No quiero dar que hacer”, “No quiero ser una carga”. Supone el sentirse víctima, no tener el control físico, ser alimentado o limpiado, dependiente de otros mientras se piensa que se está generando rabia en quienes lo hacen. Es la punzada de la vergüenza, la indefensión y la pérdida de orgullo.* Miedo a lo desconocidoEl origen y base de todos los demás. Es la razón y la función de las religiones en las diferentes culturas:ofrecer una visión de lo que hay más allá del mundo físico. Una orientación sobre lo que nos espera después.Para las personas que creen en el infierno, en posibles torturas eternas, en juicios, exámenes finales en los que se despliega toda la vida para aprobarla, suspenderla o liquidar cuentas con asuntos pendientes, supone mucho terror y culpabilidad. Prestar la Atención adecuada permite detectar estas creencias grabadas desde la más tierna infancia e incluso presentes desde antiguo en nuestro árbol familiar como sensación tan primordial, tal que el hambre o la sed.* Miedo a la soledadEstoy segura que nadie quiere tener que contestar a esta pregunta: ¿Me estoy muriendo? Por ello evitamos al moribundo y su espacio.Morir es un proceso solitario que la persona, en su unicidad, emprende para terminar, aunque nadie muere solo. La muerte tiene mala prensa y se tiende a rehuir todo lo que la recuerda como si se transmitiera por contacto. Ante la presencia de la gran señora y última acompañante, las palabras desaparecen o se esconde la verdadera realidad.* Miedo a lo inconclusoCompletar los objetivos vitales es algo que siempre dejamos para más adelante pero no sabemos cuándo puede abrazarnos el final y generalmente esa futura intención se convierte en un “nunca”. Por este motivo la sugerencia es arreglar lo que haya que arreglar mientras se pueda. Hay cuestiones personales muy importantes que al no ser realizadas aportan disgusto, rabia y frustración al miedo.“No puedo morirme ahora porque...”.* Miedo por los demás¿Qué les ocurrirá a quienes amo cuando ya no esté con ellos?Lo que vaya a suceder a los seres queridos tanto en el aspecto emocional, económico o el impacto anímico puede provocar gran preocupación que evita la paz ante ese momento.* Miedo a no serNos enseñan a construir una personalidad basada en el ego, en lo material o profesional. Ello hace que la entrega del morir sea un gran obstáculo.Cuanto más creamos que tenemos que perder, más endeble será la seguridad ante la muerte. ¿Qué es lo termina realmente? ¿Qué es lo que verdaderamente existe y permanece? A los que hayan leído el artículo, asegurarles que tratar estos aspectos temibles es un medio excelente para comprender el ciclo de vida-muerte, lejos de la negación y la rabia con la que solemos mirar de manera destructiva el gran tabú. Cuando nos permitimos explorar dimensiones más amplias de nuestro ser, relajamos la vida y caminamos en el despliegue de la conciencia.Tal vez dejemos atrás tesoros preciosos pero seguro que deseamos soltar el cansancio, un ritmo de vida estresante, relaciones desgastantes, obligaciones económicas o personales que nos oprimen y cambiarlas por dimensiones más amplias que nos protegen pero no ciegan.Observar qué hay detrás o más allá del temor a la muerte sin culpa ni castigo es abrazar que, sea cuando fuere, ese es el momento adecuado para el cambio. Es amar la realidad de la impermanencia y la vida. Amar es comprender. Amar es aceptar. Si este artículo te parece interesante, te animo a comentar y compartir. Artículo escrito para la colaboración con CredeSer: https://credeser.com/me-voy-morir-miedo/
05.05.2018
Generosa Lombardero
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Siempre surgen las dudas cuando vives en la noche oscura. Entonces le podemos preguntar a la luna sobre nuestro miedo, la  baja energía y nuestra pérdida de sentido en la vida durante ese terremoto emocional. Ella nos conectará con la transformación de lo profundo y con dolorosos procesos de duelo. El descenso a la soledad, al desierto y al vacío precede siempre a la renovación porque donde hay un nada fértil puede nacer una liberación y surgir con fuerza la propia verdad. Lejos de lo que puede parecer, crecer interiormente no es un proceso en línea recta sino que hay que aprender a vivir en contacto con las emociones y los sentimientos. En la noche oscura, por la que muchas personas hemos transitado, se encuentra la transformación necesaria. Dolor, desolación, depresión, tristeza, amargura, pueden ser la antesala de lo creativo y enriquecedor Cuando nos dejamos llevar hacia lo profundo del remolino, sin resistencia, antes salimos de esa vorágine. Perderse para poder encontrarse. Momentos de cambio y de renacimiento. Desde el amor.
05.05.2018
Generosa Lombardero
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Comienzo mi colaboración con Credeser con una invitación. Te invito al Bienestar desde la práctica de la Atención Plena o Atención Consciente. El contenido y las sugerencias de mis artículos están orientadas a la construcción de hábitos mentales saludables a partir de un cambio en el foco de Atención hacia aquellas cosas que por comunes y cotidianas, pasamos por alto. ¿Hay algo más frecuente, normal y ordinario que respirar? Observa la gran importancia que tiene la respiración en nuestras vidas. Inspiramos y espiramos de manera automática sin ser conscientes del valor que esta acción espontánea e incontrolada conlleva y merece. Es el constante testigo de toda nuestra travesía vital y podemos utilizarla para sobrevivir, como generalmente hacemos, o puede ser un instrumento de transformación, calma y bienestar. Así ha ocurrido desde hace miles de años en las grandes tradiciones espirituales, que se han apoyado en ella. El ritmo pulsante de la respiración acompaña el movimiento de la vida en cada instante. La respiración es agitada antes de una prueba o examen, contenemos el aliento ante el pánico y el dolor, con el beso se convierte en sutileza, se expande con la alegría, se encoge con la tristeza, desaparece con la sorpresa y suspira con la melancolía. Cuando nacemos y durante un tiempo mientras somos bebés, respiramos plenamente con el vientre relajado. Todo nuestro cuerpo se mueve en una danza armoniosa que de manera libremente natural nutre todas las células del cuerpo. Pero sucede que, unas personas antes que otras, comenzamos a sentir estrés y la respiración se ve alterada. Suspiramos a menudo, tensamos el vientre, sentimos cansancio, falta de energía, enfado, rabia, irritación o ansiedad y todo ello hace que el equilibrio entre inhalación-exhalación, desaparezca. La palabra “Spíritu” tiene como significados: aspirar, inspirar, espirar, respirar, suspirar, transpirar...fuerza vital, coraje, ánimo, esencia de la vida. La relación entre alma y espíritu es muy común. Si le prestas Atención puedes poner tu respiración al servicio del bienestar del cuerpo, mente y espíritu. Tal como respiramos vivimos, así que una respiración superficial conlleva una vida de poca profundidad, sensación de vacío y una experiencia igual de insuficiente con uno mismo. Por eso hay innumerables razones para practicar la Atención Plena a la Respiración. Siete Razones para practicar la Atención a la Respiración 1. La respiración así realizada disuelve las tensiones y hace desaparecer el estrés. Si se respira correctamente se abandona la pauta de “ataque o huída” y se adquiere la pauta de relajación. El organismo sale del estado de alerta y se reconduce hacia la calma. (Te dejo aquí mi artículo: “Las mil caras del estrés” https://bit.ly/2nAqYko) 2. Tiene un efecto directo sobre el nivel de energía. Al respirar con eficacia, se dispone de mucha más energía física, te sientes más animado y productivo.  3. Sirve para gestionar mejor nuestras emociones. Sobre las emociones queda mucho por aprender y la educación emocional es un área que hay que abordar para una sociedad saludablemente equilibrada. La Atención Plena a la Respiración ayuda a expresar, aliviar y es de gran ayuda en la comunicación con los demás.  4. Previene y ayuda a mejorar problemas físicos. La bibliografía sobre respiración está llena de ejemplos en los que se comprueba que con unos principios de respiración atenta, se pueden aliviar enfermedades y apoyar la recuperación hacia la salud.  5. Alivia el dolor. Así como en el parto natural, el dolor se puede reducir e incluso eliminar aplicando Atención Plena a la Respiración.  6. Favorece la concentración y el rendimiento físico. La localización de la Atención aumenta con una respiración sana y lo mejor que se puede hacer para largos períodos de concentración es practicar la Respiración Consciente.  7. Facilita los procesos de crecimiento personal. La respiración ayuda a percibir las barreras que impiden amarnos. Podemos elegir la Atención a la Respiración como un camino hacia esa experiencia humana tan esencial que es aprender a amar. Amor hacia uno mismo y hacia los demás.  Leído lo anterior, esta es mi sugerencia y recomendación para el Bienestar: Dedica un tiempo a prestar Atención Plena a la Respiración.  * ¿Sientes cómo te llenas de energía al inhalar y cuando exhalas cómo te vacías abriéndote a lo desconocido? ¿Tomas conciencia de los ritmos sutiles, pero siempre cambiantes? * Ponte en contacto con el movimiento del abdomen para relajar el plexo solar, esa parte en la boca del estómago donde se guardan las emociones.  * Fíjate en tus patrones de conducta y lenguaje: “estoy sin aliento”, “dame un respiro”, “parece que me ahogo”, “me falta el aire” ...  * Cuando tu respiración es agitada, intermitente o ruidosa seguramente sientes miedo, nervios o enfado. No hay posibilidad de respirar lenta, regular y conscientemente sintiendo al mismo tiempo las sensaciones del estrés. Obsérvalo para descubrir el punto de encuentro entre la respiración inconsciente que te limita y el poder de ejercer la Atención Plena y Consciente a la respiración. Ahí es donde se encuentran el Bienestar y la Calma. ¡Respíralo!  **** Artículo publicado en el blog CredeSer.  http://credeser.com/quieres-respirar-bienestar/ Si este artículo te parece interesante, te animo a comentar y compartir. Mi nombre es Generosa Lomb ardero y me dedico a la Educación Transpersonal. La lesión cerebral de mi hija mayor me abrió las puertas de la Atención, el Autocuidado y la Presencia. Muestro el camino que yo recorro y practico. ¿Te acompaño? Si quieres que respiremos juntos hacia el bienestar puedes encontrarme en las redes sociales y contactar conmigo. web: https://www.generosa-lombardero.com/ facebook: https://www.facebook.com/ generosalombardero/
10.04.2018
Generosa Lombardero
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Hay preguntas para las que la respuesta es No. Un no taxativo y contundente. No se aprueban unas oposiciones por participar en un curso de Mindfulness ni comienza a crecer pelo en una bella calva por cultivar la interioridad. Tal vez se consiga calma y determinación para los exámenes o se empiece a ver con agrado el apasionante mundo del sombrero pero el Universo va a seguir girando como lo ha venido haciendo hasta hoy.  El Mindfulness No es una varita mágica. El trabajo interior no es ni lo quiere toda la sociedad. La Atención Plena no cambia el mundo ni lo pretende. No tiene poder contra el paro, los abusos, la falta de dinero, los atascos, la violencia, la muerte, las rupturas de pareja, ni otros graves o más leves inconvenientes cotidianos. Esta práctica, este entrenamiento mental, lo que trata es de acompasar todos esos momentos que van apareciendo en cada línea de vida, desde una mirada serena. Consiste en, partiendo del poder de la aceptación, no generar sufrimiento con aquello que no está sucediendo en realidad. Se puede explicar mil veces en que consiste el Mindfulness, se pueden leer infinidad de libros sobre el tema pero las palabras son insuficientes y se quedan cortas ante cualquier mínimo periodo de práctica. La atracción por lo desconocido hace que nos acerquemos sólo a la descripción para, desde ahí, decidir si es o no para nosotros. Hay preguntas con un No por respuesta porque las personas que las realizan tratan de encontrar una ratificación y necesitan que otra les confirme que, efectivamente, lo suyo no tiene solución. En muchos casos quieren únicamente acompañante para su victimismo o una oreja que escuche su versión de la triste realidad. Otras buscan una poción mágica y milagrosa para sus dolencias emocionales, para sus circunstancias vitales. Exigen que todo funcione “ya”, que alguien les de una fórmula para un bienestar instantáneo, o como mucho para que surja en un par de semanas, sin darse cuenta que su malestar tampoco se ha creado de un día para otro. Prestar Atención es algo muy sencillo pero poco fácil en un mundo lleno de estímulos, colmado de actividad, atestado de movimiento constante, saturado de responsabilidades variadas y múltiples. Nos sentimos arrastrados por la sociedad a la que culpamos y de la que, al mismo tiempo, formamos parte. Prácticamente no existen momentos para detenernos y apreciar la vida, con lo que traiga en ese momento. Sin embargo, aquellas personas que se comprometen consigo mismas a una práctica de Atención regular y constante son las que reciben sus beneficios. Así que siento decir que no. Nada cambia porque se respire cuatro veces de manera consciente, pero tal vez todo lo complejo que pueda ser tu vida o lo más oscuro que resulte un problema pueda ser resuelto de manera silenciosa, constante, profunda y desde un cambio en la conciencia. Cambios sutiles, movimientos pequeños, delicados, casi imperceptibles al principio y que son la base de grandes transformaciones. Evolución desde dentro hacia fuera. Un proceso que va llenando levemente de lucidez el despertar de cada mirada. La pauta y respuesta a la pregunta que, si se aplica, va dando resultados: Suave-Mente. 
08.02.2018
Generosa Lombardero
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Tenía la intención de escribir sobre el carnaval, sobre los disfraces que nos acompañan y ayudan a llevar la máscara diaria. Algunas palabras bailaron alrededor de ese proyecto pero una cosa es el interés personal y otra muy diferente la realidad de la vida, que siempre desemboca en la muerte. Hace siete meses murió mi hija, hace unos días ha muerto mi madre. Hija y madre, alas y raíces. Cuando se muere mi hija se quiebran la alas de mi alma. De ella recibí un regalo de aceptación, de admitir todo tal cual y sentir que así es como ha de ser, que es lo correcto. Cuando se muere mi madre se mueve la raíz de mis entrañas. De mi madre tomo la vida que viene de arriba, tomo su historia, lo que fue, lo que pasó y así puedo estar en sintonía con todo. Gracias a ella y a mi padre, tengo la gran oportunidad de existir. La mejor forma de prepararse para la muerte es frecuentándola a menudo, siendo consciente de su continua compañía, aceptando que aparece en cualquier instante, puede que sin aviso y si bien su cercanía tiende a ser fuente de temor, dolor y desesperanza, también es un proceso donde lo esencial aflora con facilidad, lo superfluo se desprende y sólo queda lo verdadero. Tendemos a creer, cuando llega este momento, que no es el adecuado o es demasiado pronto pero nunca dejamos de estar en tránsito. Tener presente la muerte como transcendencia, hace que el tiempo que transcurre desde el nacimiento pueda ser una oportunidad para realizar un camino interior desde la identidad del yo hasta nuestra identidad profunda y fundamental. Están siendo momentos muy intensos, un período de pérdidas significativas que suponen una gran transformación. Pérdidas que pueden provocar sufrimiento pero lejos de ser así y a pesar de sentir una profunda pena, tengo el corazón abierto a una fortuna infinitamente mayor que la aparente tragedia del morir. Mi consuelo, como dulce bálsamo, está en esta certeza. El alivio va más allá del ánimo emocional, es fruto de comprender que desde el primer hasta el último tramo de vida tiene sentido, es parte de ese círculo perfecto que cierra una biografía.Abandono la mirada limitada a la realidad que juzga desde la pequeñez de los sentidos. Tengo presente que todo aquello que no puedo oler, ver, oír o tocar sigue existiendo más allá del recuerdo o el olvido y eso me hace sentir un profundo agradecimiento. Gracias a mi madre, a mi hija y a los que antes que yo allanaron el sendero. Gracias por hacer mi vida mucho más rica en luces y sombras, más armoniosa y serena. Gracias por ser mi referente, mi fortaleza, mi respaldo y mis maestras. Gracias a ambas por enseñarme que el amor se aprende, se repara y que cuando fluye hacia nuestro propio árbol, hacia nuestro sistema, fluye también hacia los demás.Me quedo con la vida como herencia para ser feliz en vuestro honor. Seguimos unidas por infinitos e invisibles hilos de amor. p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: center; font: 18.0px Helvetica} p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 18.0px Helvetica; min-height: 22.0px} p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 18.0px Helvetica} Artículo publicado en El Revistín. Avilés Feb 2018 Círculo Transpersonal de Duelo. http://bit.ly/2BRfMbZ

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